Traducción manual vs traducción de Google: las diferencias

En los últimos años, internet se ha convertido en una parte muy importante de nuestras vidas y es que ha evolucionado de tal manera que parece que no podemos vivir sin él. Todos los aspectos de la vida se han visto influenciados por este invento revolucionario, incluyendo la traducción.

La traducción es una de las actividades que se han visto más afectadas o, por lo menos, más influenciadas por el desarrollo de internet. Gracias a esta invención, se han podido desarrollar métodos para automatizar el proceso de traducción. Entre estos métodos podemos encontrar los traductores automáticos.

Traducción y traductores automáticos

Los traductores automáticos son aquellos programas disponibles en internet en los que un software permite traducir un texto de forma automática de un idioma a otro. Este software realiza una traducción automática estadística basada en traducciones ya hechas de otros textos o frases.

La ventaja de los traductores automáticos es la rapidez con la que se realiza la traducción. Con estos programas solo se tarda unos segundos en obtener el texto traducido una vez que se inserta el texto original.

Además, podemos encontrar estos programas de forma totalmente gratuitos en internet, por lo tanto, es una forma de conseguir traducciones sin gastar dinero.

De estos programas, el traductor automático más famoso es el Traductor de Google. Este programa es capaz de traducir texto, voz, imágenes y videos de forma instantánea y tiene disponible más de 100 idiomas.

Entre sus funciones, el programa puede detectar el idioma del texto introducido y, además, los usuarios pueden sugerir distintas traducciones a las dadas por el traductor. Con esta última función, el traductor automático almacena las diferentes traducciones en los diferentes contextos para mejorar sus traducciones. Además, el traductor se encuentra en varios navegadores y permite traducir textos dentro de páginas web.

Pero estos programas de traducción cuentas con más desventajas que ventajas. Entre ellas, los traductores automáticos traducen palabra por palabra y no perciben el texto como un conjuntos, así, las traducciones serán imprecisas y con poco sentido, haciendo que, muchas veces, el texto sea difícil de comprender por los lectores del texto meta; no suelen tener en cuenta el contexto del texto, lo que puede dar como resultado frases o expresiones sin ningún sentido en la lengua meta; y puede conllevar unos costes adicionales, pues si sabemos que el traductor puede darnos frases sin sentidos, habrá que revisar el texto a conciencia e, incluso, puede que necesitemos contratar a alguien que revise el texto meta.

Traducción manual

La traducción manual es la que realiza una persona, más en concreto, un traductor profesional.

Los traductores profesionales suelen tener estudios de traducción o mucha experiencia en esta actividad. Por tanto, sus traducciones siempre tienen una alta calidad.

Si comparamos las traducciones manuales con las automáticas, la gran desventaja es el dinero que debemos emplear y el tiempo. Las traducciones hechas por profesionales cuestan un dinero y, además, llevan un tiempo hacerlas. Pero, como en todo, la calidad cuesta tiempo y dinero.

A diferencia de los traductores automáticos, los traductores profesionales ven el texto como un conjunto. Por ello, no traducen palabra por palabra y tienen muy en cuenta el contexto. Con esto, evitan que las traducciones tengan poco sentido para los lectores del texto meta y evitan que haya sin sentido dentro del texto.

Otra cosa muy importante es que los traductores conocen la cultura de la lengua origen y la de la lengua meta a la perfección. Esto les ayuda a eliminar las barreras culturales y podrán adaptar el texto para que los lectores de la traducción no la perciban como tal, pues que los lectores no reconozcan el texto como una traducción es una de las cosas más importante.

Además, los traductores pueden percibir cual es la finalidad de los textos y traducirlos teniendo en cuenta esta finalidad. Esto, como es obvio, no lo pueden hacer los traductores automáticos.

Por último, los traductores sí pueden revisar sus textos y traducciones. Así, podrán entregar a sus clientes las traducciones con la mejor redacción posible.

Todos conocemos lo que puede pasar si utilizamos una traducción hecha con un traductor automático; no solo nos puede salir mucho más caro que una traducción hecha por un profesional, pero puede llevar a obtener una mala imagen. Por tanto, si se busca conseguir la mejor traducción, es importante contratar a profesionales que la realice, ya sean traductores freelance o agencias de traducción.



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