¿Traducción jurada o Traducción jurídica?

En el mundo de la traducción, existen diferentes tipos de traducción: literaria, económica, audiovisual, técnica, etc. Pero existen dos tipos que siempre se confunden: la Traducción jurada y la Traducción jurídica. La gente no sabe distinguir entre una traducción y otra, o no saben de la existencia de la Traducción jurada. Es importante que sepamos la diferencia entre ellas para saber qué tipo de traducción necesitaremos en cada caso.

Traducción jurídica

La traducción jurídica es la más conocida de las dos. Hablamos de Traducción jurídica cuando el texto tiene naturaleza legal, ya sean documentos públicos, redactados por un organismo público, o privados, redactados por particulares. Es por ello que a este tipo también se le conoce como Traducción legal.

Este tipo de traducción es muy complejo. No solo basta con saber el idioma origen y el meta, hay que ser un experto en términos jurídicos en ambos idiomas y del sistema jurídico, tanto del país origen como del país meta. Además, la redacción de estos textos puede ser muy compleja, haciendo que la comprensión del mismo sea a veces difícil. Por ello, es importante que los Traductores jurídicos estén muy familiarizados con los textos jurídicos y puedan comprenderlos y redactarlos.

Los Traductores jurídicos no necesitan pasar ningún examen para poder ejercer. De hecho, cualquier persona podría realizar una traducción jurídica, pero es importante que sepa tanto de traducción como de derecho. Por tanto, se recomienda que estén muy preparados y que sean profesionales del derecho y de la traducción

Traducción jurada

La Traducción Jurada es aquella que realiza un Traductor jurado. Los textos de este tipo de traducción pueden ser de cualquier temática, pero los documentos deben tener carácter oficial. Es decir, se encarga de los documentos que tienen que demostrar su autenticidad ante un organismo.

Los Traductores-Intérpretes jurados deben pasar un examen del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación para poder ejercer. Este examen cuenta con tres pruebas de carácter eliminatorio que se basan en gramática y terminología del idioma de destino y en traducciones e interpretaciones a dos idiomas.

Para que una traducción se considere Traducción jurada, el texto debe contener la firma y el sello del Ministerio que acredita al traductor como Traductor-Intérprete jurado y que certifica la fidelidad y la exactitud del texto.

Diferencia entre la Traducción jurada y la Traducción jurídica

Existen muchas diferencias entre estos dos tipos de traducción. Entre las más importantes encontramos que la Traducción jurada tiene carácter oficial; es decir, al estar el texto traducido, firmado y sellado por un traductor designado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, tiene carácter oficial ante las autoridades y los organismos públicos.

Por otro lado, todo el mundo piensa que la Traducción jurada es más fiable que la jurídica, pero esto no es así. El sello y la firma de la Traducción jurada solo certifica que el traductor se hace responsable de esa traducción y que es un traductor oficial del Ministerio. Pero las Traducciones jurídicas están hechos por profesionales de la traducción y del derecho. Es por ello que estas traducciones las hacen profesionales y son totalmente fiables y no son peores que las traducción que pueda hacer un Traductor jurado.

Además, los temas que tratan un tipo de traducción y de otra pueden ser muy diferentes. Los textos que necesitan una Traducción jurídica son siempre de tema jurídico —contratos, leyes, etc.—, mientras que los textos jurados son de temas muy amplios y no tienen por qué ser de temática jurídica —certificados académicos, contratos, diplomas, testamentos, etc. Es decir, los textos que necesitan una Traducción jurada son aquellos que deben tener un carácter oficial ante unas autoridades.

Para finalizar, un Traductor jurídico puede perfectamente presentarse a los exámenes del Ministerio para conseguir el título de Traductor jurado, pues cuenta con todos las capacidades y los conocimientos necesarios para ello. Mientras que, lo más seguro, un Traductor jurado no cuente con el conocimiento de derecho necesario para poder ser un Traductor jurídico. Con esto no estamos diciendo que no sepan de derecho, sino que no tendrán el suficiente conocimiento sobre derecho comparado para ser capaces de enfrentarse a textos jurídicos sin preparación. Por tanto, si un Traductor jurado desea ser Traductor jurado y jurídico, deberá prepararse mucho más que un Traductor jurídico.

En resumen, la Traducción jurídica y jurada son dos tipos de traducción muy diferentes aunque no lo parezca. Es muy importante saber la diferencia entre ellas a la hora de pedir una traducción. Aunque los traductores con los que se contraten siempre orientarán e informarán sobre el tipo de traducción necesario para cada caso.



Deja una respuesta