Buena traducción: confianza de los clientes

Buena traducción, elemento clave para la confianza de los clientes. El volumen de venta de las tiendas online ha aumentado de forma exponencial en los últimos años. Las contrataciones a empresas de forma online también. Es por ello que muchas empresas están creando sus propias páginas web para atraer a un mayor número de clientes y promocionar y ofertar sus servicios o productos.

La importancia de la confianza de los clientes para la venta en internet

Las empresas en línea consiguen muchos beneficios por estar en internet: más clientes, mayor expansión de negocio, mayor volumen de venta o contratación, disponibilidad de venta o contratación las veinticuatro horas, mayor facilidad para conocer a la clientela gracias a los análisis de la página, mayor competitividad en el mercado y mayor facilidad para la comunicación con el cliente. Pero las páginas web tienen un inconveniente: es más difícil ganarse la confianza de los clientes.

La confianza de los clientes es esencial para la venta online, pues, si el cliente no se fía de la página web, no comprará o contratará a la empresa y buscará otra web de la que sí se fie. El problema es que en los últimos años las estafas en internet han aumentado a grandes niveles, lo que hace que los clientes estén muy alertas a la hora de comprar o contratar. Existen empresas que «venden» un producto que nunca llega o que llega con unas características totalmente diferentes, de otro tamaño, etc. Por eso, a los clientes les cuesta mucho fiarse de las páginas web e investigan bastante antes de decidirse a comprar o contratar. Los clientes usan diversos métodos para analizar las páginas web y decidir si comprar o no.

Cosas que tienen en cuenta los clientes antes de comprar en una página web

En primer lugar, es importante tener claro a quién se está comprando o contratando y la legalidad de la página web. Los clientes investigan a la empresa y revisan que tengan secciones de aviso legal y de las condiciones de la compra.

En segundo lugar, se fijan en que no tengan promociones extrañas. A todos nos gusta un buen descuento, pero siempre y cuando no sean descuentos imposibles. Todos desconfiamos cuando vemos artículos excesivamente rebajados u ofertas demasiado buenas para ser reales.

En tercer lugar, el diseño de la web. Este es uno de los puntos más importantes porque, al final, es lo primero que se ve. En cuanto se carga la página web, lo primero en lo que nos fijamos es en el diseño de la web y que sea fácilmente navegable.

En último lugar, el contenido, es decir, que el contenido no resulte extraño. En este punto nos estamos refiriendo a cosas como métodos de pago sospechosos, un dominio web raro, que las páginas no carguen, etc. Pero, sobre todo, nos referimos a los textos. Si los textos contienen faltas de ortografía y gramática, los clientes desconfiarán mucho de la página web y, más todavía, si la página web está disponible en varios idiomas y alguna de las traducciones están mal hechas o existe un mal uso del idioma.

Buena traducción de una página web: por qué es importante

Las páginas web tienen el beneficio de que pueden llegar a muchas más personas y, además, a muchos más países. Pero, para poder tener clientes a nivel mundial, es importante que la página web esté disponible en varios idiomas; así gente de todas partes del mundo podrá visitar y comprender la web y contratar o vender lo que sea que oferte. Además, los clientes se decidirán más a comprar o contratar si pueden leer la página web en su propio idioma. Por ello, es muy importante que estas empresas traduzcan sus páginas web.

El problema llega cuando muchas de estas empresas prefieren ahorrarse dinero y deciden no contratar a un traductor profesional para traducir su página web y eligen traducirla ellos mismos o, directamente, usar un traductor automático. Esta decisión hace que la página web traducida esté llena de malas traducciones, falsos sentidos o incluso sin sentidos.

Esto lleva a que los clientes se lleven una mala imagen y desconfíen de la página web. Por lo tanto, abandonarán la web y decidirán buscar otra empresa a la que comprar o contratar. Esta fuga de clientes se traduce como una gran pérdida de posibles ventas y, por lo tanto, de beneficios.

Todo esto se puede evitar contratando a un profesional para la traducción. Así, nos aseguraremos de que la página web no contenga ninguna mala traducción o error gramatical u ortográfico; y evitaremos dar una mala imagen y la pérdida de dinero que supondría. En resumen, es importante tener una página web bien redactada y traducida para ganar la confianza de los clientes. Pero, para ello, es importante contratar a profesionales que hagan la traducción. Si conseguimos una buena traducción para la web conseguiremos la confianza de los clientes y, así, un aumento en la venta y en los ingresos