Recomendaciones para una carrera exitosa como traductor

Estamos en la época en que los estudiantes del grado de Traducción e Interpretación por fin se gradúan y comienzan a intentar entrar en el mercado laboral de la traducción. Terminar una carrera trae consigo una gran satisfacción, pero también miles de preguntas e incertidumbre sobre el futuro. Esto se debe a que a todos nos cuentan lo difícil que es entrar en el mundo de la traducción. Pero debemos tener en cuenta que, en los últimos años, la traducción se ha vuelto una actividad necesaria para todos los aspectos del mundo. Gracias al desarrollo de las tecnologías se ha vuelto imprescindible y, por lo tanto, es una actividad que cuenta con numerosas posibilidades en el mundo laboral.

Pero todos sabemos que para ser traductor es imprescindible seguir ciertas claves para tener una carrera exitosa.

¿Cómo tener una carrera exitosa como traductor?

  • Leer. Leer es fundamental para el traductor, ya sea en el idioma nativo o en cualquiera de los otros idiomas que se domine. Esto nos ayuda a mejorar nuestra redacción y nuestro léxico.
  • Qué servicio vamos a ofrecer. Para comenzar en el mundo laboral de la traducción, es necesario decidir en qué sector o sectores queremos trabajar. Esta decisión nos ayudará a desarrollar nuestras habilidades de traducción de ese sector para poder ofertar siempre los mejores resultados a nuestros clientes.
  • Hacer contactos. Esto es fundamental en cualquier tipo de empleo, pero, en la traducción, lo es más. Sin contactos es imposible crecer en este mundo. Estos contactos se pueden hacer en persona, pero no olvidemos la gran ventaja que nos ofrece internet y las redes sociales.
  • Saber decir que no. Es importantísimo, aunque no pueda parecerlo, saber decir que no. No es necesario que aceptemos todos los encargos que nos piden, hay que saber elegir. Ya sea porque no nos vemos capacitados para esa traducción, porque no se corresponda al sector con le solemos trabajar o porque no nos fiemos de ese cliente. El mundo de la traducción es un mundo bastante pequeño y es fácil enterarse de todo. Por tanto, si no nos vemos capacitados para realizar un encargo con la calidad que merece, mejor no aceptarlo. Por otro lado, es muy importante investigar a nuestros clientes, nunca se sabe la reputación que pueden tener en el mundo de la traducción.
  • Ser organizado. Para traducir es muy importante saber organizarse. No solo a la hora de traducir, sino también para dividirnos bien el tiempo y poder realizar las traducciones a tiempo para su entrega. Además, la organización nos puede ayudar en futuros encargos. Con esto, nos referimos a que, si organizamos bien el material utilizado para antiguas traducciones, puede servirnos para algún futuro encargo y, al tenerlo organizado y localizable, no perderemos tiempo buscando.
  • Estar localizable. Tener el teléfono siempre cerca o mirar de vez en cuando el correo es fundamental para tener una carrera exitosa. Si somos personas que no solemos contestar al teléfono, miramos el correo cada ciertos días o nos conectamos poco a las redes sociales, podemos perder muchas oportunidades de contratación.
  • Ofrecer un trato personal. En este mundo, el trato con el cliente es esencial. Que el cliente note que te importa su encargo y que te preocupas por tenerlo en el periodo establecido y que quede bien hace que el cliente vuelva a contratarte o te recomiende a futuros clientes.
  • Siempre buscar nuevos clientes. Si nos dedicamos a la traducción freelance, debemos estar siempre intentando captar futuros clientes. No podemos conformarnos con la clientela «estable», que podría desaparecer en cualquier momento. En este mundo se debe tener un espíritu competitivo para que el trabajo pueda prosperar y sobrevivir.
  • Revisar la traducción. Antes de continuar con la traducción o de enviarla al cliente, debemos asegurarnos de que no contiene ningún tipo de error ortográfico o gramatical, términos ambiguos, información incorrecta, etc. Cualquier error puede hacernos ver como malos profesionales y que no nos vuelvan a contratar.
  • Investigar. Cuando nos llegue un nuevo encargo es muy recomendable buscar textos paralelos para que nos sirvan de guía y nos ayuden con la terminología. Además, debemos investigar mucho sobre el tema en cuestión para convertirnos en expertos y no cometer ningún tipo de error garrafal.
  • Aprovecha el material proporcionado por el cliente. No suele ser común, pero algunos clientes aportan glosarios o materiales que pueden servirnos de mucha ayuda. En vez de ir de cabeza a investigar en internet, conviene revisar todo el material que nos proporciona el cliente. Esta es una forma de asegurarnos que utilizamos los términos que el cliente quiere y que la información es correcta.
  • Cobra un porcentaje por adelantado. En este mundo es muy común que la gente contrate, pero nunca llegue a pagar. Es decir, aceptamos el encargo, lo traducimos y lo entregamos, pero nunca recibimos el dinero que nos debe ese cliente.
  • Despejarse. El problema de trabajar desde casa es que nunca dejamos de trabajar. Por mucho que nos establezcamos un horario para trabajar y unos días, solemos ignorarlo y trabajar todo el día. Es importante centrarse en uno mismo y descansar del trabajo. No despejarnos del trabajo puede repercutir en la calidad de nuestras traducciones y de la eficacia de nuestro trabajo.

Para concluir esta entrada, decir que es importante no hacer caso a la gente que dice que entrar en el mundo de la traducción es muy difícil o que ser traductor freelance es agotador y nada beneficioso o cosas así. Si es lo que queremos hacer de verdad, debemos luchar por ello.



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