La importancia de una buena traducción

En los últimos años, la buena traducción ha cogido una gran importancia. El mundo está tan globalizado que es muy importante que la información de los diferentes países llegue rápido y con calidad a países en los que se hablan otros idiomas.

Es cierto que la gente ya no solo se limita a aprender el idioma de su país y estudian, ya sea por decisión del colegio o decisión suya, otros idiomas. Y mucha gente piensa que al poder hablar dos idiomas pueden dedicarse a la traducción y hacer un buen trabajo. Pues, al fin y al cabo, la traducción se basa en traducir palabra por palabra el texto.

Nosotros sabemos que eso no es así. Ser traductor es mucho más complicado que simplemente comprender dos idiomas y hacer ese tipo de traducción. En una traducción interviene mucho más que dos idiomas; en esta interviene la cultura, la comprensión, la gramática, la ortografía, el análisis textual, etc. Los traductores son personas que tienen que estar muy bien formadas y preparadas para poder traducir los diferentes tipos de textos, no solo basta con saber dos idiomas distintos.

¿Qué es una buena traducción?

Estamos rodeados de traducciones y todos los días consumimos alguna traducción, ya sea un libro, una serie o unas instrucciones, entre otros, pero no solemos darnos cuenta. Y son esas, las traducciones que pasan desapercibidas, las buenas traducciones. Un buen traductor es aquel que es totalmente invisible para el lector, es decir, el lector debe percibir en todo momento la traducción como el texto original. Así pues, ¿qué cosas hacen que una traducción sea buena?

Una de las cosas más importantes para hacer una buena traducción es respetar el contenido del texto origen. Se debe mantener el contenido, sin suprimir ni añadir ideas.

Por otro lado, antes de traducir, el traductor debe determinar el objetivo del texto y el público al que va dirigido. De esa forma, podrá ajustar mejor su traducción y hacer un mejor trabajo. Esto es muy importante, pues la traducción debe tener el mismo efecto que el texto original. Para eso, el traductor deberá posicionarse como un lector del texto origen del país de origen para poder experimentar lo que el escritor quiere realmente transmitir.

Hay un punto que es muy obvio, pero que merece la pena resaltar, y es la gramática y la ortografía. No es solo suficiente con hacer una buena traducción, sino que es indispensable que la escritura sea totalmente correcta y que no contenga errores. Es importante que el traductor tenga un gran dominio de la lengua meta. Por ello, se suele recomendar que los traductores solo traduzcan a su lengua materna, aquella que más dominan.

Hay que recalcar que es difícil tener un texto sin errores, algunos se cometen sin darnos cuenta y, después de llevar horas y horas con el mismo texto, es difícil ver esos fallos. Por eso, es muy recomendable que otra persona revise el texto para encontrar esos fallos y poder evitar que estén en la traducción final.

Por último, y lo más importante, el traductor no debe limitarse a traducir palabra por palabra el texto. Esto haría que la traducción no sea precisa y, además, haría evidente que la el texto meta es una traducción. El traductor debe comprender el texto como un conjunto para poder entender perfectamente cuál es el mensaje de este para transmitirlo y, así, poder hacer una buena traducción.

La importancia de una buena traducción

Como ya hemos dicho, en los últimos tiempos la traducción ha cogido una gran importancia gracias a la globalización. Pero, es cierto, que últimamente se ha relegado a un segundo plano y no se le da la importancia que se merece.

Todos hemos visto malas traducciones, muchas se han compartido en redes sociales y se han hecho virales. Estas desacertadas traducciones que se han hecho tan famosas no suelen ser fallos descomunales pues, en su mayoría, no eran de documentos importantes y tienen rápida solución, pero sí son notables.

Ahora, imaginémonos que esa mala traducción se encuentra dentro de una traducción jurada, por ejemplo, una traducción que se debe presentar como prueba de un juicio, y en esta hay una traducción de una frase que dice todo lo contrario de lo que dice el texto original. Este caso tendría grandes repercusiones si la persona que presenta la prueba no se da cuenta de este fallo y no llega a pedir una segunda traducción.

Por todo esto, importante contratar siempre a traductores o Agencias de Traducciones profesionales, que tengan algún tipo de estudios relacionado con la traducción, para cerciorarse de que saben todo lo importante detrás de una traducción y así tener un buen resultado. Antes de contratar a nadie, debemos investigar que el traductor o la agencia sean adecuados para el texto a traducir y que sean buenos profesionales.



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