Buena traducción: clave para el éxito

En los últimos años la buena traducción ha cogido una gran importancia. Esto se debe a la globalización que ha sufrido el mundo desde la invención de internet.

La buena traducción de un texto se ha convertido en una actividad imprescindible en el mundo. Cualquier empresa que quiera tener éxito debe internacionalizarse. Para ello deben traducir cientos de documentos de temáticas muy variadas. Será entonces, cuando deban decidir si contratar a traductores profesionales o ahorrarse dinero y tiempo y traducir mediante traductores automáticos.

Para tomar esa decisión es importante que sean consciente de lo importante que es tener buenas traducciones y lo caro que acaban saliendo las traducciones hechas con traductores automáticos.

Una buena traducción

Ya hemos dicho la importancia que ha obtenido la traducción en los últimos años. Y es que todos los días, aunque sea de forma inconsciente, todos consumimos alguna traducción, ya sea una película, el prospecto de un medicamento, las instrucciones de algún aparato, etc.

Normalmente, no solemos percibir que lo que estamos leyendo o escuchando es una traducción. El no darnos cuenta de que lo que tenemos delante es un texto traducido es la mejor señal para saber que estamos consumiendo una buena traducción. ¿Por qué es esto?

Fácil, las malas traducciones se notan y llaman mucho la atención. Que una traducción no se perciba como tal en un texto quiere decir que el traductor ha conseguido pasar desapercibido y ser el eslabón invisible en la cadena de traducción. Pero ¿por qué es señal de una buena traducción que el traductor no se perciba por ninguna parte del texto? ¿Por qué debe ser invisible en el proceso de la traducción?

Un traductor es un profesional de los idiomas que traduce. Es decir, debe ser capaz de comprender a la perfección el idioma o idiomas de los que traduzca y debe ser un experto del idioma al que traduzca. Pero no solo le sirve con conocer estos idiomas, debe conocer la cultura de ambos idiomas. Al conocer las culturas podrá reconocer aquellas referencias del idioma origen que no se podrán comprender en el idioma y cultura meta. Así podrá eliminar tanto las barreras del idioma como las barreras culturales y hacer que el texto sea totalmente comprensible para los lectores de la traducción. Al eliminar las barreras lingüística y cultural pasará totalmente desapercibido dentro de la traducción.

Pero existen muchos más factores que determinan si una traducción es buena. En primer lugar, se debe respectar el contenido del texto original. El traductor debe ceñirse al contenido del texto que está traduciendo y no dedicarse a cambiar contenido o, incluso añadir. Una cosa es que el traductor tenga libertad a la hora de elegir cómo expresar el contenido del original, pero nunca podrá cambiarlo a su gusto.

En segundo lugar, es importantísimo que tenga claro cual es el objetivo del texto —informar, entretener, influenciar, etc.— para poder elegir el mejor método de traducción para poder conseguir este objetivo. Aunque puede darse el caso de que el objetivo del texto origen y el de la traducción sean diferentes. Esto puede pasar cuando el cliente necesita traducir un texto para un objetivo diferente.

En tercero, es muy importante no traducir el texto palabra por palabra. Así solo conseguiremos que la traducción no sea nada precisa y además que se note demasiado que el texto es traducido. El traductor debe comprender el texto como un conjunto para encontrar todos los significados y poder transmitirlo correctamente.

Por último, encontramos el punto más obvio, pero que es necesario mencionar: una correcta gramática y ortografía. Ya hemos dicho que el traductor debe ser un profesional de la lengua meta y, como tal, debe conocer todas las lenguas de gramática y de ortografía para poder crear una perfecta redacción. El traductor puede hacer una traducción perfecta, pero, si el texto está lleno de faltas gramaticales y ortográficas, se perderá la sensación de una buena traducción.

Importancia de una buena traducción

Contar con una buena traducción aporta muchas ventajas. Ya sea una traducción para una empresa, una página web o un menú de restaurante.

Las traducciones son la tarjeta de presentación de las empresas. Si una empresa tiene malas traducciones dará una mala imagen a sus clientes y a las otras empresas. Esto puede llegar a traducirse como una disminución en el número de ventas y contrataciones.

En el caso de una página web, la mala traducción influirá en las visitas que reciba. Los buscadores de internet penalizan las páginas web con malas traducciones y redacciones y los coloca en puestos bajos de las búsquedas, haciendo que llegue a menos gente.

Y ya conocemos el caso de las malas traducciones en los libros, las películas y las series. Siempre que hay una mala traducción de uno de estos textos se suele hacer viral en las redes sociales. Esto le da una mala imagen a la plataforma o productora que haya lo traducido.

En resumen, una mala traducción afecta a la persona o empresa que haya pagado por esa traducción. Las malas traducciones solo ahorran tiempo y dinero al principio, una vez que nos demos cuenta de la mala traducción deberemos contratar a otra persona que retraduzca el texto, porque veremos desventajas que traen estas traducciones.

Por tanto, es beneficioso invertir en traducciones de calidad hechas por traductores profesionales para poder contar con los beneficios y ventajas que estas aportan y evitar dar una mala imagen.



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